Biblioteca Puerta de Toledo

18/05/2026 2.080 Palabras

El desafío urbano: convivir con la Puerta de Toledo El condicionante más exigente del proyecto fue la proximidad inmediata de la Puerta de Toledo (1813-1827), el arco triunfal neoclásico diseñado por Antonio López Aguado que preside la glorieta y que es uno de los pocos monumentos urbanos históricos del sur de Madrid. La puerta —de tres vanos con arco de medio punto central y dos arcos cuadrados laterales, articulados con pilastras y semicolumnas de orden jónico y decoración escultórica de José Ginés y Marín— se presenta completamente exenta en la actualidad, pues los dos pabellones que originalmente la flanqueaban a ambos lados fueron demolidos a principios del siglo XX, lo que dota al conjunto de una cierta desproporción de la que Navarro Baldeweg era plenamente consciente. El riesgo que el arquitecto debía evitar era construir edificios de altura o masa excesivas que «oscurecieran la Puerta de López Aguado y se desvincularan del Parque de Bomberos a conservar», en palabras del propio proyecto. La respuesta fue la contención deliberada de la escala: los nuevos edificios se mantienen en una altura reducida, formando lo que el propio Navarro Baldeweg describió como «un anillo de poca altura en torno a la Puerta» que la enmarca y le devuelve un contexto sin disputarle protagonismo.

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