Urbanismo

Introducción

Estudio y práctica de la creación, la transformación, la reforma y el progreso de las ciudades. El urbanismo nació como disciplina autónoma con base metodológica en la segunda mitad del s. XIX, cuando se extendió la necesidad de controlar el desarrollo de las ciudades después de largas décadas de Revolución Industrial. El fenómeno de la expansión industrial, basado en criterios utilitaristas y económicos transformó valores humanos y sociales, y, por tanto, la reflexión y la vivencia estética, que era la que había imperado en la concepción de la ciudad hasta entonces, pues las ciudades, al menos en el periodo que abarca desde la Antiguedad al mundo barroco, se entendían básicamente en términos arquitectónicos, y era la arquitectura, los edificios y monumentos, lo que definía simbólicamente el “ser” ciudadano. La tradicional simbología urbana, conectada con una belleza y un poder dependientes de las bellas artes, fue así dando paso a una técnica de distribución humana, en un espacio limitado, tan diversificada y compleja como dependiente de una extensísima red de intereses económicos privados, que entraban en conflicto con los públicos. El término “urbanismo”, aparte de nombrar la nueva disciplina, sirvió para describir las diferentes formas de organización de los núcleos urbanos a través del tiempo.

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